Una vez en las balsas de basacol, realizado el primer tramo del recorrido, se recomienda un breve descanso y retomar fuerzas. El entorno es cuando menos peculiar, unas balsas, la de arriba y la de abajo, rodeados de matojo bajo, romeros, aliagas, etc..., hacer mención del esconjuradero, sencilla edificación de piedra cuyos arcos se orientan a los cuatro puntos cardinales, en estos espacios mágicos sé “esconjuraban” las tormentas de granizo, mediante rituales y oraciones. Se creía que eran provocados por las brujas.
Reiniciamos la marcha en dirección a los Abrigos de Quizans Dejando atrás las balsas seguiremos por la pista, una vez en el collado (con unas buenas vistas del Río Vero y de los paredones de Las Clusas). La senda nos lleva a seguir una pista, de la cual nos desviaremos poco después para tomar una senda a mano derecha que nos conducirá a la senda marcada como Quizans.
Durante el trayecto encontramos unas pequeñas construcciones de piedra inspiradas en las viejas casetas de pastor típicas de la sierra de guara, que nos pueden ayudar a orientarnos en algunos tramos del recorrido y también para guarecernos del mal tiempo ya que están en perfecto estado. |